close
    search Buscar

    Prueba de Leisure Suit Larry Wet Dreams Don't Dry: ¿Su humor grave acierta o falla?

    Quien soy
    Martí Micolau
    @martímicolau

    Valoración del artículo:

    Advertencia de contenido

    En el siglo pasado, durante la época dorada de los juegos de aventuras, destacó un antihéroe: Larry Laffer. Lejos de sus compañeros arqueólogos, aventureros o detectives, Larry solo tenía una misión: ¡atrapar tantos pollitos como fuera posible! Treinta años después, veremos que nada ha cambiado… aparte del mundo que nos rodea. Pero antes de disfrutar de la aventura, tienes que mostrar tu credencial y demostrar que eres mayor de edad. Para ello, el juego nos impone un cuestionario de cultura general de opción múltiple al inicio del juego, siendo en teoría los adultos los únicos que pueden conocer las referencias mencionadas. Este sistema de protección tiene el buen gusto de rendir homenaje al de los primeros capítulos de la saga, pero resulta mucho menos relevante que en su momento, ya que hoy cualquier joven que sepa utilizar Google podrá encontrar las buenas respuestas. Una vez dado este paso, nos encontramos a los mandos de un Larry que no sabe muy bien dónde está… ¡o más bien cuándo!



    Efectivamente, el seductor del traje de nerd se encuentra misteriosamente propulsado al siglo XXI, cuando pertenece a finales de los 80. También podemos ver un cartel que data de 1987 (fecha de lanzamiento del primer juego) en los decorados. Pero mientras una persona corriente indagaría sobre la presencia de los famosos coches voladores que nos prometieron para el año 2000, el incorregible Larry busca sobre todo saber si ahora existen los robots sexuales. Siendo la respuesta negativa, se va a coquetear con el único cliente del bar en el que se encuentra (para los que conocen la serie: sigue siendo el de Lefty). Pero este último parece cautivado por un extraño objeto, que el hombre de los 80 identifica como una "caja de luz". ¡Bienvenido a la era de los teléfonos inteligentes, Larry! Muy pronto nuestro héroe tendrá que ponerse al día y aprender a usar Instacrap, Farcebook, Timber y otros Unter. En cuanto al PiPhone, lo fabrica Prune Incorporated, encabezado por un tal Bill Jobs (iniciales BJ, si sabes a lo que me refiero…). A partir de entonces, el escenario se desarrollará esencialmente en torno a estas innovaciones tecnológicas.





     

    HARÁ LAFFER

    Incluso si siempre se trata de manera ligera, el contraste entre el mundo moderno y un Larry recién llegado del siglo XX es interesante. Y sin ser necesariamente hilarante, la parodia de los gigantes digitales suele sacar una sonrisa. Pero, por supuesto, son las referencias de naturaleza sexual las que mejor funcionan. Después de todo, es el sello distintivo de la serie. Los diálogos muy crudos y, a veces, las situaciones casi insalubres también pueden molestar a algunos jugadores. Pero hay que tomarse el juego a la ligera, porque así fue diseñado. Los cactus y los edificios tienen una forma fálica, el ruido de una mosca acompaña la apertura del menú principal, los hombres están todos sexualmente obsesionados, las mujeres son inevitablemente ligeras (y a veces ligeras de ropa), y los lugares representados resultan propicios para la intimidad. -fin de arrastre. Bar, gimnasio y sex shop en declive están así en el juego. Además, un poco avergonzado, el dueño del sex shop se ve obligado a abrir un supermercado subterráneo en la parte trasera de la tienda para poder sobrevivir frente a la competencia de Internet. Humor siempre! Todas estas ubicaciones están representadas a través de gráficos 2D de colores brillantes, que hacen bien el trabajo.

    Pero hay que tomarse el juego a la ligera, porque así fue diseñado. Los cactus y los edificios tienen una forma fálica, el ruido de una mosca acompaña la apertura del menú principal, los hombres están todos sexualmente obsesionados, las mujeres son inevitablemente ligeras (y a veces ligeras de ropa), y los lugares representados resultan propicios para la intimidad. -fin de arrastre.


    La banda sonora se beneficia de un doblaje completo (voces en inglés o alemán únicamente, pero los subtítulos en francés no se han olvidado). Y la jugabilidad, fiel a los principios de la vieja escuela de apuntar y hacer clic, se basa en diálogos de opción múltiple y múltiples objetos para recoger, usar y combinar. La única concesión, bienvenida, a la modernidad viene del mando que permite indicar inmediatamente en la pantalla todas las zonas interactivas. La caza de píxeles es una actividad que con gusto dejamos atrás. En ambas consolas, los controles te permiten mover a Larry con el joystick izquierdo y el cursor con el joystick derecho. Esta doble manipulación es un poco inquietante y, a pesar de la opción de ajustar la sensibilidad, mover el cursor al stick no es lo ideal. Aquí es donde destaca la versión Switch, ya que admite controles táctiles cuando se juega en modo portátil. Luego encontramos la facilidad de uso de un mouse. Terminemos especificando que el final de la aventura lamentablemente carece claramente de alcance. Pero eso no impide que Wet Dreams Don't Dry sea el digno heredero del primer Leisure Suit Larry. Y eso es lo principal.



    Audio vídeo Prueba de Leisure Suit Larry Wet Dreams Don't Dry: ¿Su humor grave acierta o falla?
    Añade un comentario de Prueba de Leisure Suit Larry Wet Dreams Don't Dry: ¿Su humor grave acierta o falla?
    ¡Comentario enviado con éxito! Lo revisaremos en las próximas horas.